viernes, 2 de junio de 2017

CAPILLA DE SAN LAUREANO, CATEDRAL DE SEVILLA



2 CAPILLA DE SAN LAUREANO
San Laureano es la última capilla del lado sur de la Catedral, y en ella terminamos esta entrada.

 En esta capilla se colocó la primera piedra cuando se comenzó a construir la Catedral sobre la primitiva mezquita; como también fue la primera que se acabó, en ella se celebraron los Divinos Oficios mientras se construía el resto del templo.



La decoración que reviste los muros de la capilla fue costeada por el canónigo de la Catedral Valentín Lampérez y Blázquez, quien dispuso que se le enterrase en ella, conservándose la losa sepulcral con su epitafio. Junto a la losa anterior se encuentra la sepultura del arzobispo Alonso de Egea, enterrado en 1.417.



 Más espectacular es el sepulcro del cardenal Joaquín Lluch y Garriga, fallecido en 1.882. Fue labrado en mármol por el escultor Agapito Vallmitjana.



 El retablo dedicado a San Laureano, que debió realizarse entre 1.700 y 1.702, es de autor desconocido y consta de dos cuerpos con columnas salomónicas.


En la hornacina central se representa a San Laureano, vestido de obispo y con un cuchillo en la mano que simboliza su martirio; a su derecha se representa al santo orando y a la izquierda la aparición del ángel que le indicó que partiera de Sevilla.







En la parte superior se representa el martirio del santo flanqueado por ángeles enmarcados también en columnas salomónicas.


 El desconocido autor del retablo debió encargase igualmente, a tenor de la semejanza de estilos, de las magnificas molduras que enmarcan las cinco pinturas dispuestas en los muros de la capilla, que fueron realizadas por Matías de Arteaga coetáneamente al retablo.

Los temas de estas pinturas son La resurrección de un joven en Marsella por intervención de San Laureano, San Laureano ante el Papa Virgilio en Roma, La curación de un tullido en Roma por intervención de San Laureano, El martirio de San Laureano y La entrega de la cabeza de San Laureano al clero de Sevilla.





 San Laureano nació en Hungría, de padres nobles, aunque paganos. Convertido al cristianismo por influencia de un familiar, llegó a ser obispo de Sevilla entre los años 522 y 539

 Ese mismo año deja la ciudad, debido a la presión arriana, no sin antes advertir: "Haced penitencia, pues Dios está enojado y tiene el brazo levantado para heriros". En lo que hoy es Francia es perseguido y capturado por Totila, rey de los ostrogodos, seguidor del arrianismo, quien ordena su decapitación en Bourges el día 4 de julio del año 546. Tras su muerte, el santo se aparece a un eremita, al que entrega su cabeza para la traslade a Sevilla. Cuando esta llegó a Sevilla, desapareció la epidemia de peste que asolaba la ciudad, tal como el santo había predicho antes de su partida.


 La reja que cierra la capilla es de 1.702, y sobre ella se abre una vidriera, realizada por Enrique Alemán en 1.485, estando representadas Santa Catalina, Santa María Magdalena, Santa Marta y Santa Margarita.

 En el interior de la capilla existe otra vidriera realizada por Vicente Menardo en 1.572, con representaciones de San Isidoro, San Laureano y San Leandro. lunes, 23 de enero de 2017

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