lunes, 17 de julio de 2017

MONTE CARMELO

El Monte Carmelo (en hebreo: הר הכרמל, Har ha'Karmel; en árabe, جبل الكارمل Yabal al-Karmil) es una cordillera en Israel sobre el mar Mediterráneo.

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 El monte Carmelo tiene forma triangular, mide unos 26 km de largo y alrededor de 7 kilómetros de ancho y su altura máxima de unos 550 m.

 La ciudad de Haifa está parcialmente situada sobre el Monte Carmelo, la tercera ciudad más importante de Israel




Su nombre viene a decir jardín ("Karmel" en árabe) o viñedos de Dios ("Karem El" en idioma hebreo).
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 En la antigüedad es taba cubierta por viñedos y fue siempre famosa por su fertilidad.

 Un filósofo sirio del siglo IV a. C., llamado Jámblico, escribió que el Monte Carmelo era "el más santo de todos los montes".

Las cuevas ubicadas en el Monte Carmelo fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2012.
 Inspirados en el profeta Elías, durante el siglo XII, un grupo de hombres (probablemente ermitaños o cruzados) fundó en el Monte Carmelo la Orden de los Carmelitas.
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 Éstos llevarían al mundo en siglos sucesivos la hoy extendidísima devoción por Nuestra Señora del Monte Carmelo, referida comúnmente como Virgen del Carmen.


EL MONTE CARMELO Y EL PROFETA ELIAS
La tradición-devoción tiene resonancias ya desde el Antiguo Testamento con el profeta Elías, pues: a) Aquí se refugió huyendo de Ajab y Jezabel.


Lo recuerda la gruta al pie del altar mayor con una imagen del profeta Elías.

  Y desde aquí (magnífico balcón para contemplar toda la bahía y la ciudad de Haifa, que se extiende a los pies del monte) el criado de Elías (según la narración del Libro 1º de los Reyes, 18, 44-45) vio la «Nubecilla» que nacía del mar, imagen de la Virgen María. Nubecilla, inicio de abundante lluvia. María, que fecundaría el mundo con la lluvia copiosa de la gracia, que es su Hijo Jesús.

Imagen del profeta Elías que se encuentra en el exterior del santuario de El-Muhraqa. Foto: Leobard Hinfelaar.

En estos lugares venerados desde los primeros años del cristianismo, donde se habían construido iglesias y monasterios en memoria de Elías, nació la Orden del Carmen


Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XII, cuando san Bertoldo de Malafaida, un cruzado de origen francés, reunió en torno suyo a algunos ermitaños que vivían dispersos en El Hader, en la zona del monte Carmelo próxima a Haifa.

Los restos hallados en Wadi es-Siah se remontan a los siglos XII y XVII. Foto: www.biblewalks.com.



 Edificaron un santuario allí y, algo más tarde, hacia 1200, otro en la pendiente occidental, en Wadi es-Siah.

Santuario  Der El  Muhraqa o del Sacrificio de Elias

Deir El-Muhraqa: il convento dei carmelitani al monte Carmelo
Un convento carmelita

Santuario Stella Maris



sábado, 1 de julio de 2017

CABECERA DE LA CATEDRAL DE SEVILLA



30 CAPILLA DE SAN PEDRO
 Lo primero que llama la atención de ella es la espléndida reja que la cierra, forjada en 1.780 por fray José Cordero, religioso lego del convento de San Francisco, en el Puerto de Santa María.



El muro frontal está ocupado en su totalidad por el retablo de San Pedro.



 La patrona de esta capilla desde 1.620, Guiomar Pardo Tavera de la Cerda, marquesa de Malagón, encargó el diseño del mismo al arquitecto Miguel de Zumárraga (cantero y aparejador oficial de la Catedral, con trabajos en la iglesia del Sagrario y autor de la portada del Hospital de las Cinco Llagas, entre otras intervenciones), la hechura a Diego López Bueno (retablo mayor del mismo hospital, portada norte de la iglesia de San Lorenzo y portada lateral de la iglesia de San Pedro, amén de numerosas intervenciones para el Nuevo Mundo) y las pinturas a Francisco de Zurbarán.

El retablo se articula mediante dos cuerpos de tres calles cada uno, banco y ático, que contienen siete lienzos con escenas de la vida de San Pedro, una Inmaculada y la imagen del Padre Eterno en el ático.

 En el banco aparecen las representaciones de Cristo y San Pedro sobre las aguas,



 Cristo entregando las llaves del Cielo a San Pedro


y San Pedro curando al paralítico


 Las obras centrales del retablo están ocupadas por San Pedro, Papa, en el primer cuerpo,




y una preciosa Inmaculada en el segundo. La figura monumental del primer Papa de la Iglesia, vestido de pontífice con la tiara, el báculo papal y las llaves del cielo, se muestra en actitud de bendecir.


 La Inmaculada aparece flotando en el aire, rodeada de angelitos, coronada y con sus manos en actitud orante. Los cuatro lienzos de las calles laterales son ejemplos típicos del estilo de Zurbarán: La Visión de San Pedro,


 San Pedro liberado por el ángel,



Quo Vadis



 y El Arrepentimiento de San Pedro.


 El lienzo del ático del retablo, El Padre Eterno, no es de Zurbarán, sino una copia del siglo XVIII del original.



En el muro izquierdo de la capilla está situado el sepulcro del arzobispo Diego de Deza, obra realizada hacia 1.430. En la sepultura está representado el eclesiástico en posición sedente , con un león a sus pies, hecho curioso que requiere una explicación.


 Diego de Deza, zamorano de Toro, fue un notable teólogo e Inquisidor Real de Castilla y Aragón, como buen dominico que era. Fue prior del convento de San Esteban y Catedrático de la Universidad de Salamanca.
 Los Reyes Católicos, le confían la educación del príncipe Juan, su único hijo varón, lo que hace que renuncie a su cátedra. Se llevó con él al príncipe en sus siguientes destinos, obispo de Zamora y Salamanca, ciudad en la que fallece el príncipe, en brazos de su preceptor.



Sepulcro

Del muro derecho cuelgan cuatro lienzos, de autoría discutida, pues unos las relacionan con Francisco Reyna, discípulo de Zurbarán, en tanto que otros las atribuyen a Juan Luis Zambrano, debido al fragmento de una firma que aparece en una de ellas. Proceden del convento de la Merced de Sevilla (actual Museo de Bellas Artes) y representan, en gran formato, escenas de la vida de San Pedro Nolasco, fundador de dicho convento: La aparición de la Virgen de la Merced a San Pedro Nolasco en el coro de los novicios, El Milagro de la barca, San Fernando entregando la Virgen de la Merced a San Pedro Nolasco y La muerte de San Pedro Nolasco.


 Muro derecho de la capilla, con pinturas sobre la vida de San Pedro Nolasco.

Sobre estas pinturas figuran otras tres, de menor tamaño: San Pedro Arrepentido, copia de un original del pintor flamenco Seghers, San Pedro liberado por el Ángel y El martirio de Santa Águeda, anónimos boloñeses del siglo XVII.


Sobre la capilla vemos una vidriera con la figura de San Pedro, en la que figura el año 1.778. Sin embargo, en la documentación de la Catedral se cita como autor a Arnao de Flandes, en el año 1.552. La única explicación que se me ocurre es que la vidriera fuese realizada por el flamenco y restaurada en 1.778.

Hay otra vidriera en el interior de la capilla, sobre el sepulcro del arzobispo Deza,  en la que se muestran los atributos papales de San Pedro. Es obra de Francisco Gutiérrez, de 1.784.